
Cómo un pequeño pueblo de Kansas ha acogido al equipo argelino como propio... mientras que las protestas por los derechos humanos en su país empañan el progreso del Mundial.
La inspiradora historia de un pueblo y un equipo llega en un momento complejo para Argelia. A más de 8.000 kilómetros del Mundial, según denuncian defensores de los derechos humanos, las autoridades han estado reprimiendo las protestas.















